
El río Vero es famoso por la espectacularidad de su descenso barranquista. Un cañón de caliza que deja boquiabierto a cualquiera. Ademas de ofrecernos una geografía impactante, también esconde mucha cultura etnológica, y en el caso que nos ocupa prehistórica.
El río Vero es famoso por la espectacularidad de su descenso barranquista. Un cañón de caliza que deja boquiabierto a cualquiera. Ademas de ofrecernos una geografía impactante, también esconde mucha cultura etnológica, y en el caso que nos ocupa prehistórica. El parque cultural del río Vero está declarado Patrimonio de la Humanidad, y no es para menos pues atesora una cincuentena de covachos con representaciones pictóricas. Pero aún es mas raro que en este espacio tan escueto podamos hallar los tres principales estilos pictóricos de la prehistoria: el arte Paleolítico (entre 40.000 y 10.000 años a. de c.), el arte Levantino (entre 8.000 y 2.000 a. de c.) y el arte esquemático (4.000 a 1.000 años a. de c.).

Y no me extraña nada que nuestros ancestros gustasen tanto de estos parajes, donde hallaban el calor del sol, la protección de su geografía, sus "apartamentos" en primera linea de río, y supongo que pesca, caza y cultivos. A lo mejor también admiraban el paisaje, estoy seguro. La ruta en BTT que os proponemos puede parecer corta, poco mas de 10 Km. pero también perderemos tiempo disfrutando de la visita a los covachos, así que nos entretendrá la mañana o la tarde. Para andar es una ruta excelente igualmente, y si se quiere alargar podemos acercarnos al río Vero en el puente de Villacantal y luego subir a Asque por pista dura.

La calidad de los senderos es excelente. La mayor parte del trayecto se hace por sustrato de conglomerado de canto mediano-fino, muy fácil de ciclar. Es un territorio que ofrece unos cambios radicales entre calizas y conglomerados, y nosotros iremos pasando de unos a otros. Primero empezaremos por visitar los 2 abrigos del tozal de Mallata, el cual nos ofrece unas vistas del Vero vertiginosas. Aquí el estilo pictórico es el esquemático, que a pesar de ser el menos naturalista o realista, sin embargo es el más moderno. Desde las ruinas de la ermita de San Caprasio iremos al covacho de Arpán. Aqui nos encontraremos con un estilo mucho mas fino y expresivo, el arte Levantino, propio del arco Mediterráneo, pero con algún internamiento hacia Huesca como vemos. El ciervo de Arpán nos hará creer como Santo Tomás creyó metiendo el dedo en la herida. Muy cerca de aquí está la Cueva de la fuente del Trucho. Esta ya es una cueva profunda, propicia para el arte paleolítico, el mas antiguo, que buscaba en la oscuridad e intimidad de las cuevas un espacio de invocación. Como sabéis el arte paleolítico es por ejemplo el de las cuevas de Altamira. En el caso de la Cueva del Trucho no veremos nada desde la valla. Aconsejamos a las personas muy interesadas que soliciten los servicios de un guía. En época estival todos los días hacen visitas guiadas cada hora y media aprox.(información en el centro de Colungo).

Y el final tenía que ser distinto, puesto que subiremos a pedal por el sendero del cerro de Lumos. Muy llevadero salvo dos gradones que nos harán echar pie a tierra y el corto tramo final muy emboscado. En la ruta hay que andar con la bici al hombro fundamentalmente para pasar del barranco del Trucho al cerro de Lumos, pero es poco rato y merece la pena.
Fuente del texto: GPSPirineo.com